Por Miguel Rojo, 18/Dic/2009

Era el 4 de Abril de 1997 y se celebraba en Málaga la VII edición de la Media Maratón. Por entonces el record de España de Maratón estaba en poder de Martín Fiz, que meses después se proclamaría subcampeón del mundo en Atenas sólo superado por el también español Abel Antón.

Como preparación para la maratón de Rotterdam se presentaba en nuestra ciudad un excelente atleta gallego, Alejandro Gómez, habitual de las carreras de cross y 10.000m. Internacional en numerosas ocasiones y presente en los Juegos olímpicos de Seúl(1988), Barcelona(1992) y Atlanta (1996), su objetivo no era otro que superar la marca maratoniana de su compañero Martín Fiz.

Tras superar a diversos corredores keniatas , etíopes y marroquíes (entre otros), Alejandro triunfaba en la media malagueña con un tiempo de 1h.02’59”. Dos semanas después, conseguía terminar en segundo lugar la maratón de Rotterdam arrebatando a Fiz la mejor marca española: 2h.07’54”.

Completaron el recorrido un total de 802 corredores y corredoras. Entre ellos: Pedro Delgado, Juan Vázquez Sánchez, Javier Díaz Carretero, Francisco Sánchez Vargas,…..y entre ellas: Angelines Rodríguez, vencedora con un tiempo de 1h.14’25”; Ana Isabel Alonso y la magnifica atleta granadina Carmen Mingorance.

En el puesto 30, y poco más de dos minutos después de la llegada de Díaz Carretero se presentaba en meta el primer veterano, un delgaducho corredor, al que conocía escasamente pero que desde el primer día que vi correr quedé impresionado. Era nuestro compañero Juan Carlos Sánchez Prieto. Su tiempo en meta lo dice todo: 1h.11’46”. Nuestro club, por entonces “Club de Triathlon Costa del Sol” podía enorgullecerse de su participación, así como del resto de miembros que completaron la prueba:

Tras él llegaban Miguel Soler (1h.12’11”), Jorge Cruzado (1h.17’01”), Curro “Bombarely”(1h.18’53”) y Juan Manuel Tejada (1h.19’10”).

Poco después terminaba Fali Zambrana (1h.19’21”) que en esta ocasión lograba batir a su primo Francisco Zambrana, que realizaba la hasta ahora su mejor marca (1h.21’55”), no sin el previo y característico pique entre ambos. En medio de ellos se colaban Paco “Goliat” (1h.20’20”) y los magníficos hermanos Palomino: Joaquín (1h.20’23”) y Pepe (1h.20’38”). Los tiempos eran sencillamente impresionantes.

Posteriormente llegaban Manuel Espada (1h.23’26”) y Angel López Gálvez (1h.25’24”); y juntos pero no revueltos aparecían por meta nuestro “Secre” Manolo Morales (1h.27’33”) y Juanjo Cuenca (1h.27’34”).

Juan Artacho (1h.27’59”) y José Luís Fuentes (1h.28’32”) completaban con éxito su participación.

Bajando por poco de la hora y media, nuestro presidente “Bori” se presentaba en meta (1h.29’54”). No por mucho tiempo, pero todavía se mantenía decentemente. Tras él aparecía un tal Antonio al que llamaban “Arguiñano”. Yo me volvía loco buscando infructuosamente en las clasificaciones a ese Antonio Arguiñano hasta que me enteré que realmente era Antonio López Villalta (1h.30’47”). Unos problemas con las zapatillas y una breve demora en la salida le impidieron superar al “Presi”. Pero ya se vislumbraba en el horizonte su liderazgo del G-7 (o Grupo B), por entonces grupo liderado por nuestro gran amigo cordobés Manuel Capote. Con el tiempo, y mientras el G-8 (o Grupo A) se deshacía, el G-7 se fortalecía gracias al empeño, carisma y sacrificio de mister “Arguiñano”.

En meta entraban también José Juan Buscató (1h.31’51”), José Duarte (1h.37’22”), y Salvador Merino (1h.37’57”).

Llegaba también a meta un conocido (posteriormente) corredor de color del Club de Atletismo Marbella: Aly Beye(1h.40’51”).

Era mi tercera media y aunque mis tiempos eran muy mediocres volvía a hacer marca personal al finalizar en 1h.41’46”. Lo sorprendente, y que sólo descubrí al consultar las clasificaciones, es que justo detrás de mí llegaba una señora de 54 años, símbolo y ejemplo del atletismo femenino malagueño, que muchos de vosotros recordáis y conocéis: Remedios Abolafio, la “Reme”. ¡Que pena! Hubiera sido un placer cederle el puesto en meta. Hoy día, y a sus 66 años todavía la vemos de vez en cuando corretear por la playa junto a su inseparable Ana Padilla.

Un jovencísimo corredor de 21 años, callado y respetuoso, con su característica coleta (que aun hoy conserva) terminaba en 1h42’38”. Era Juan Botella. Observándole, parecía preguntarse qué cojo… hacía él en semejante berenjenal. Muchos dudábamos de su continuidad en este deporte, pero tras pasar por el G-7 y G-8 terminó recalando en el G-Belfast, donde comenzó a frecuentar con más asiduidad la bicicleta pero sin olvidar sus orígenes corricolaris. Tras él concluía Paco “Totalán” (1h.42’47”), otro recién llegado que comenzaba una nueva vida de kilómetros y sudores.

Con la coleta cortada, y la muleta y el capote aparcados hacía tiempo, Paco Montes (1h.42’57”) se decantó por el traje de pantalón corto y camiseta de tirantes (negro con ribetes en blanco) para amenazar los años siguientes la pujanza atlética del “Arguiñano”.

Posteriormente llegaba otro espigado jovenzuelo de 19 años: Oscar Gavira (1h.44.12).También completaron la media Carlos Ruzafa (1h.50’17”) y Federico Sentí (1h.56.32).

“¿Teníamos la fuerza ciega de los vencedores
o la visión certera de los locos?”

Un recuerdo afectuoso para todos los compañeros: para los que continúan, para los que lo dejaron y para todos aquellos que tarde o temprano volverán. Todos ellos forman parte imborrable de nuestras vidas.

PD. La vuelta de nuestro compañero Juan Carlos Sánchez Prieto (creo que fue su última media), y de otros que creo que en poco tiempo lo harán me empujaron a escribir estas líneas.

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